• Eres niña que te vas por la mañana
  • arrancando cuando pasas marabunta
  • de pasiones encontradas. Unos temen
  • y otros cantan ¡Buenos días, hermana¡
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  • Y se alegran de mirarte tus andares
  • peculiares y de ver tu mirar transparente
  • porque eres, joven siempre y diferente,
  • Angélica, torbellino de colores.
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  • Las flores te saludan cuando pasas.
  • Y los pájaros te cortejan en tu ventana.
  • Y las luces que hasta ayer iluminaban,
  • solas se apagan, ensimismadas, porque brillas
  • más que todas juntas, multiplicadas.
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  • El imán de tu persona atrae miradas
  • que sin ti no eran nada esta mañana
  • y el espejo de tu piel las reverbera
  • mientras calculas cuánto el dólar
  • continúa subiendo a media jornada.
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  • Eres Yeli una estrella iluminada.
  • Eres la hermosura personificada.
  • Eres la energía que transforma
  • tu mirada en dinamo disparatada.
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  • Eres fuente de pasiones, tú lo sabes,
  • que sentimos y que sientes en frecuentes
  • incontrolables ocasiones incontables
  • siendo así que te queremos tus leales.
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  • Eres la orilla donde mi cuerpo crece.
  • Eres la sombra donde se adormecen
  • mis sueños y perecen, irreverentes,
  • mi deseos, que cada día crecen.
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